Los procesos involucrados en una producción limpia utilizan las materias primas más eficientemente, disminuyendo el consumo de energía y del agua. De esta manera, la producción se torna más rentable, reduciendo los impactos medioambientales.
Las mejoras en el uso del agua y el consumo de energía pueden ser identificadas, cuantificadas e implementadas analizando detenidamente los procesos e identificando el flujo de materiales. Estas mejoras son instantáneamente reflejadas en los balances contables. Los tiempos de recupero de las inversiones varían normalmente entre un par de meses a unos años. Al aplicar los procesos de producción más limpios, normalmente se obtiene una reducción de consumo de agua de entre un 25-50% en las producciones con uso intensivo de agua.
En DHI tenemos años de experiencia trabajando con la implementación de producción y tecnología limpia. Nuestra experiencia se basa en el trabajo con industrias de los más diversos tipos, incluyendo química, farmacéutica, textil, pulpa y papel, lavaderos industriales, bronceado, gráficas, alimentos, productos de látex y electrónicos.
Nuestras soluciones cubren todos los aspectos, desde minimizar el uso de agua y reutilizarla, a la utilización de subproductos y sustitución de productos químicos peligrosos. Las soluciones se basan en experiencias sólidas de trabajo con un amplio rango de industrias combinadas, con las avanzadas herramientas de modelación y simulación desarrolladas por DHI, para describir y analizar todos los elementos de un proceso. Estas herramientas nos permiten optimizar los procesos y cuantificar los beneficios paso a paso.