Las planicies de inundación y las zonas ribereñas constituyen ámbitos de gran diversidad biológica, además de proporcionar acceso al agua, al trasporte acuático, a la producción de alimentos y a la recreación. La gestión de los ríos y áreas de inundación, debe soportar la presión generada por el desarrollo. Esto incluye mitigar los desastres relacionados con el agua, tales como inundaciones y sequías, el abastecimiento sustentable de agua, la protección y recuperación de la calidad de agua, la gestión de sedimentos fluviales y la erosión de los suelos, la remediación de ríos y la protección de los hábitats ribereños. Entre los problemas más urgentes a tratar en la gestión de ríos se encuentran la escasez y la contaminación de las aguas, así como los efectos de las inundaciones, cuyo número se ha incrementado significativamente en el mundo durante los últimos años; que puede deberse en parte al fenómeno de cambio climático, y en parte al aumento de la ocupación de la llanura aluvial, con su consecuente reducción de la capacidad natural de retención de aguas, que también juega una parte importante en este fenómeno.
Las presas y los embalses tienen un rol significativo en la gestión de los recursos hídricos, garantizando la disponibilidad de agua para riego y energía, y colaborando en la mitigación de los potenciales efectos devastadores de las inundaciones y sequías. Sin embargo, tienen efectos ambientales y sociales adversos; por lo que existe una demanda creciente de determinar de forma detallada y precisa los impactos ambientales, con el objeto de llevar a cabo una operación eficiente del recurso, minimizando los efectos negativos y maximizando los beneficios. Nuestros servicios están hechos a medida para asistir la gestión de recursos hídricos que enfrentan decisiones complejas permitiendo cumplir con las exigencias – tanto en la etapa de planificación como de operación en tiempo real.